México también tiene un caso como el de George Floyd: el caso Giovanni López, quien fue detenido y golpeado mientras se dirigía con su familia a cenar. Elementos de la policía de Ixtlahuacán, en Jalisco, lo detuvieron y golpearon por no usar cubrebocas en la vía pública.

La brutalidad por parte de policías en México es un hecho que se ha vivido por años. El hecho de sentirse superiores por ocupar un puesto como el que desempañan les nubla la vista, les hace olvidar que somos seres humanos y que tenemos los mismos derechos.

¿Quién era Giovanni? ¿Lo arrestaron?

Giovanni López, un albañil de 30 años, salió a cenar con su familia cuando policías municipales lo detuvieron por no usar cubrebocas en la vía pública. El hermano de la víctima relató que los elementos comenzaron a agredirlos, él logró escapar, pero a Giovanni no corrió con la misma suerte.

Entre 10 policías lo golpeaban y trataban de ahorcarlo, mientras su hermano intentaba grabar para evidenciar los hechos.

Familia y vecinos exigieron a las autoridades la libertad Giovanni y lo consiguieron; el presidente municipal de Ixtlahuacán, Eduardo López, ordenó que podían pasar por él al siguiente día.

“Se les había pasado la mano”

Cuando su tía llegó por él a la comisaría, le informaron que Giovanni se encontraba en estado grave en el Hospital Civil de Guadalajara porque a los policías “se les había pasado la mano”; más tarde se enteraron que su cuerpo se hallaba en el Semefo.

Christian, su hermano, relató que el personal del Semefo no dejaba a su tía ver el cuerpo de su Giovanni, fue hasta que estuvieron afuera que abrieron la bolsa donde se encontraba el cuerpo y observaron que había sido torturado y que tenía un balazo en una de sus piernas.

Pagar por el silencio

La familia de Giovanni informó que, por medio de un tercero, el presidente municipal les ofreció 200 mil pesos para no dar a conocer el caso y para que no difundieran el video.

También los amenazó de muerte si no hacían lo que él pedía.

Manifestaciones en busca de justicia

Ante la divulgación del video en redes sociales, las personas se mostraron indignadas ante tal brutalidad y convocaron a una protesta que inició en el Parque Rojo, en Guadalajara.

Algunos realizaron pintas en la fachada del palacio de gobierno y rompieron vidrios, y otras más, incendiaron tres patrullas y derribaron la puerta principal, mientras policías al interior se defendían lanzando gas lacrimógeno; el saldo fue de seis policías heridos, tres patrullas incendiadas y 26 detenidos.

Lo dicho por el gobierno del estado

Por su parte, el gobernador de Jalisco, Eduardo Alfaro, acusó al gobierno federal de los disturbios. Aseguró que los manifestantes “no son de Jalisco, ni de Guadalajara”, son infiltrados que reciben órdenes desde la ciudad de México, específicamente desde “los Sótanos del poder”.

Le pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador que detenga a su gente y a su partido, y que midan todo “lo que están haciendo”.

#JusticiaParaGiovanni

Guillermo del Toro, el reconocido cineasta, se ha manifestado al respecto a través de su cuenta de Twitter reprobando el asesinato de Giovanni en nombre de la salud pública.

El cineasta en un pasado se había manifestado en contra de las medidas que las autoridades de Jalisco estaban efectuando con las personas que no portaran cubrebocas en la vía pública.

Derechos Humanos

Ante este caso y el caso de Tijuana, donde de igual forma se observa abuso de autoridad por parte de la policía que somete una persona en situación de calle, la subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración ha solicitado a las fiscalías de Jalisco y Baja California información de las carpetas de investigación por probable uso excesivo de la fuerza pública.

En el video del caso de Tijuana que también se difundió en redes, se observa cómo uno de los oficiales le pone su bota en el cuello del detenido y pone todo su peso en él, mientras personas pedían se detuvieran; en un momento de la grabación se escucha que dicen que lo mataron porque ya no respira.

El subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, fue claro al decir que “la emergencia sanitaria por coronavirus COVID-19 no debe ser excusa para la intolerancia”.

Hasta el momento los policías que detuvieron a Giovanni no han sido investigados. Su autopsia reveló que murió por traumatismo craneoencefálico y además tenía una herida de bala.

Los policías en el país están lejos de representar la seguridad que como ciudadanos merecemos. La población sabe que, si por algún motivo tienes que estar de noche en la vía pública, debes tener cuidado, no sólo la delincuencia, sino de la policía que en muchas ocasiones se encarga de despojar a las personas de sus pertenencias.

¡Giovanni no murió, lo mató la policía!