Hemos estado siendo engañados, primero fue la leche y ahora con el ingrediente principal de nuestras ricas y sabrosas tortas.

Así como lo estás leyendo, la Profeco ha quemado a varias marcas de jamón que se venden en México y que no cumplen con lo que describe su etiquetado o que nos dan alimentos con otros ingredientes de los que dicen estar hechos.

La Revista del Consumidor del mes de agosto realizó un estudio a 44 marcas que contienen soya, almidones, féculas de papa, maíz o chícharo y carragenina, un componente que sirve para aumentar la capacidad de retención de agua.

Parma Campestre, jamón de pierna de 250 gramos, contiene fécula y que de acuerdo con su clasificación no debe tener; Cuadritos, jamón Virginia de pavo a granel, no cumple con el porcentaje de proteína libre de grasa; Parma Sabori, jamón Virginia de pavo de 250 gramos, no cumple con la reducción del 25% de sodio como ofrece; San Rafael, jamón de pierna de 300 gramos, contiene almidón no declarado en sus ingredientes.

La Profeco también informó que Duby, jamón cocido de pavo de 500 gramos, no contiene pavo, mientras que Saparta Cocido, jamón de pavo y cerdo de 1 kilogramo en realidad contiene pollo por lo tanto no puede denominarse jamón.

Por otro lado, Bafar, jamón de pavo de 400 gramos, y Duby, jamón de pavo de 500 gramos, contiene menos producto al indicado en su empaque.

¡Pilas la próxima vez que vayas a comprar jamón!