Se estima que al menos 120 toneladas de arena fueron robadas de las playas de Quintana Roo entre enero y mayo.

De acuerdo con las denuncias presentadas ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la arena extraída es utilizada para rellenar complejos hoteleros o enviada de manera ilegal a los Estados Unidos.

El documento identificado con el número 08/2020 indica que el 80% del arena se traficó hacia el país del norte, donde este material es utilizado para crear desde hormigón hasta teléfonos celulares, micro chips, cosméticos, computadoras y todo material que dependa del dióxido de silicio, mineral que se obtiene de la arena.

Se estima que es vendida a un precio de 80 dólares el metro cúbico.

En cuanto a las zonas afectadas se encuentran el conjunto condominal Puerto Cancún; las playas de Tulum y de Holbox, así como la zona continental de Isla Mujeres, cerca de Isla Blanca.

Los denunciantes señalan que antes de la contingencia, los despojos se realizaban durante la noche para que ocultar el trabajo de las enormes máquinas, sin embargo ahora se realiza a plena luz del día, aprovechando la reducción de turistas.

Cabe mencionar que organizaciones como “Vida Verde Quintana Roo” sobrevuela drones en las costas de la entidad para evitar que realicen este tipo de acciones ilegales.