Los cubrebocas se han convertido en algo necesario en nuestros días. Salir a la calle sin él es algo imperdonable para muchas personas, el uso de este artículo demuestra nuestro compromiso y el amor que tenemos por nosotros y las personas que nos rodean.

Para las personas que por alguna razón tienen que salir o para quienes no tienen la oportunidad de realizar home office el tema de cómo manejar el cubrebocas es algo confuso y hasta cierto punto muchas veces nulo.

Aquí te explicamos la forma correcta de llevarlos contigo, los lugares en los que los puedes guardar y cómo manipularlos.

Primero tienes que saber que nuestra respiración afecta el tejido del filtro los cubrebocas, lo que repercute en su capacidad para protegernos, por eso es recomendado cambiarlo cada cuatro horas.

Al tener que estar cambiando de pieza cada determinado tiempo nos obliga a cargar con más de uno, sin embargo, debes tener mucho cuidado con los lugares en donde los guardas.

Olvídate de meter tus cubrebocas extras en el bolsillo del pantalón o en la bolsa, estos lugares son reservorios de microorganismo que pueden afectar nuestra salud. Lo más recomendado es guardarlos en sobre de papel, es un material transpirable, además estudios han revelado que el virus del SAR-CoV-2 puede sobrevivir no más de cuatro horas en este tipo de superficie.

Otra opción para guardar el cubrebocas son las servilletas de papel, las cajas de plástico o bolsitas de tela que se puedan desinfectar constantemente.

Evitar ponerlo sobre mesas o cualquier otra superficie, porque aunque aparentemente se vean limpias albergan un porcentaje de suciedad y microorganismo que entrarán en contacto directo con tu cara, nariz y boca.

¿Cómo guardar el cubrebocas si voy a comer?

Primero lávate las manos con agua y jabón o gel antibacterial.
Retira el cubrebocas desde las gomas.
Sin manipularlo, dóblalo a la mitad con el lado en contacto con la cara hacia dentro.
Deja un pedazo de las gomas sobresalida para poder sacarla de forma rápida cuando te la vuelvas a poner.
Lávate las manos.

Para después de comer:

Lávate las manos.
Agarra la goma que habías dejado fuera.
Coloca y ajusta bien el cubrebocas sin mapularlo, y evitando tocar lo menos posible.
Inmediatamente lávate de nuevo las manos.

¿Cómo guardas el cubrebocas?

 

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