La Organización ecologista y pacifista internacional Greenpeace ha exigido al presidente Andrés Manuel López Obrador realizar una investigación sobre los graves daños ecológicos que la empresa Enerall, fundada por el actual jefe de la oficina de la Presidencia de México, Alfonso Romo, ha ocasionado.

La empresa que ahora pertenece a la familia de Romo está contaminando con fertilizantes y pesticidas el acuífero más importante a nivel nacional, ubicado en la Península de Yucatán y que resguarda dos terceras partes del agua renovable del país.

Estas acciones han ocasionado que el municipio de Tisimín se encuentre en una situación de sequía extrema y que árboles como el chaká, jabín, yaxché, koopó y tsalam hayan sido taladas desmedidamente, además de que especies de animales endémicas bajo protección como la tortuga mojina y la tortuga caja amarilla murieran.

En esta petición también se pidió a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) intervenir de manera urgente para restaurar un cenote que fue rellenado, se sancionen todos los daños ambientales que la empresa ha cometido y se garantice la protección del medio ambiente.