Ambientalistas señalan negligencia por parte del Gobierno de Quintana Roo hacia las afectaciones que han dañado a las tortugas en la región, pese al esfuerzo de hoteles, parques y asociaciones que los protegen.

Los daños van desde el atoramiento y muerte de hembras embarazadas de tortugas marinas en la barreras antisargazo, aplastamiento de huevos de quelonio, disminución de los santuarios ante la construcción de nuevos hoteles, y recientemente muerte de tortuguitas que nunca llegaron al mar por atascarse en cerros de plancton.

Previamente, el Gobierno del estado negó la muerte masiva de tortugas en sus costas a causa del sargazo y miles de personas cuestionaron el trabajo del Comité Estatal de Tortugas. 

Ante ese ecocidio, el Gobierno de Quintana Roo ha guardado silencio. Así mismo, Greenpeace afirma que esto es resultado del caso omiso de resguardar el patrimonio natural, cuando el medio ambiente es la fuente de recursos vitales.