La muerte de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis tiene a Estados Unidos entre llamas y disturbios. Miles de personas han tomado las calles para quemar coches, saquear negocios y romper todo a su paso, a pesar de los toques de queda que fueron emitidos y no han sido suficiente para detener a los activistas que piden justicia por el afroamericano.

El inicio

La muerte de George Floyd se dio a manos de un policía blanco que lo tenía en el suelo, con la rodilla contra su cuello y entre suplicas que pedían le permitiera respirar. Esto ha indignado a toda la nación.

Al principio fueron protestas pacíficas, pero al darse a conocer que el policía implicado contaba con un historial de abuso de poder y solo fue retirado de su cargo con goce de sueldo, la rabia y la indignación que la nación sintió enardeció a todos.

Se rompieron ventanas, se saquearon comercios y se incendiaron automóviles, a la par que la policía disparaba balas de goma y gases lacrimógeno con la intención de retirar a la multitud.

Este despliegue de policías no distinguió a nadie y arremetió contra transeúntes como a periodistas y miembros de la prensa.

El toque de queda que no detiene a nadie

Tras días de no poder controlar a los manifestantes y en un intento de recuperar el poder, diversas ciudades decretaron toque de queda que nadie ha respetado y han llegado a la Casa Blanca que por primera vez y debido a la presión social apagó sus luces.

En Nuevo York, la policía arrestó a cerca de 350 personas. Por su parte el alcalde Bill de Blasio informó que se está investigando la conducta de la policía de Brooklyn que en un video se ve lanzándose hacia la multitud con un vehículo.

Ante lo imposible que ha resultado para la policía controlar las manifestaciones, el gobernador de Mineápolis dijo que, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, la Guardia Nacional de Minnesota se está activando.

El gobierno de Donald Trump ha llamado “matones” a los manifestantes y se designará al grupo antifascista Antifa como una organización terrorista.

“Pónganse duros alcaldes y gobernadores demócratas”, dijo Trump a través de Twitter la tarde del domingo. “Estas personas son ANARQUISTAS. Llamen a nuestra Guardia Nacional AHORA. El mundo está observando y riéndose de ti ‘Sleepy Joe’. ¿Es esto lo que los estadounidenses quieren? NO”.

Llegaron a la Casa Blanca

Las protestas llegaron hasta Washington DC, las personas se concentraron a las afueras de la casa Blanca, pero en lugar de que el presidente calmara la tensión se ha encargado de señalar a las autoridades demócratas de Minnesota como las responsables de este conflicto y se ha comenzado a provocar a los manifestantes.

También ha acusado a la presa de ser otro de los responsables, los responsabilizó de avivar la violencia y fomentar el odio.

Entre protestas y presión social el viernes 29 de mayo, la Casa Blanca apagó sus características luces por primera vez, mientras las personas que intentaban derrumbar las vallas de seguridad tiraban piedras y quemaban la bandera del país.

Donald Trump fue llevado a un búnker

Debido a los enfrentamientos dados a las afueras de la Casa Blanca, el Servicio Secreto se encargó de trasladar al presidente Donald Trump a un búnker subterráneo, donde permaneció cerca de una hora.

Aunque las manifestaciones comenzaron de forma pacífica, poco a poco fueron subiendo de tono, lo que originó que el presidente fuera resguardado por miedo a que los manifestantes entraran a la residencia.

Por su parte, el sábado Donald Trump elogió la labor del Servicio Secreto a través e Twitter: “Gran trabajo anoche en la Casa Blanca por parte del Servicio Secreto. No sólo fueron completamente profesionales, sino geniales. Yo estaba adentro, vi todos los movimientos y no podría haberme sentido más seguro”.

Sin embargo, este movimiento que pide fin al racismo, está dejando muchas imágenes dignas de admirar y compartir. En Michigan, Camden, Nueva Jersey, Kansas City los policías se quitaron el equipo táctico para sumarse a la manifestación.

En California el jefe de la policía y varios agentes pusieron una rodilla en el suelo como un gesto contra el racismo.

La muerte de George Floyd ha despertado al mundo entero. Basta de racismo, basta de discriminación. Enseñemos a nuestra familia que ni el color de piel, ni la nacionalidad, ni las características físicas hacen superior a nadie.