A un año del gasolinazo 2017, la resaca nos continúa mareando la cartera. Y justo como un duro golpe, en su naturaleza de fuerza y contundencia, el Gobierno Federal apostó por incrementar el precio de la gasolina en un porcentaje elevado, para así “erradicar” los pequeños aumentos mensuales, que de igual forma comenzaban a enfadar a los ciudadanos.

En 2017 el precio del hidrocarburo aumentó de un 14% a un 20% en todo el territorio mexicano. Trayendo como consecuencia numerosos bloqueos a carreteras y gasolineras en todo el país. Específicamente en Quintana Roo, el descontento de los ciudadanos provino de la incongruencia por un aumento homogéneo, siendo que los contrastes del Estado (turismo y local) son marcados por monedas e ingresos muy diferentes.

A juzgar por las decisiones notoriamente equivocadas por parte de diferentes agentes del gobierno priísta, no existió ningún estudio serio que fuera aplicado antes de la alza de precios en la gasolina.

Hoy, la navegación es incierta, no se sabe con precisión si habrá un nuevo gasolinazo 2018, a decir verdad pareciera que nadie quiere hablar al respecto, como si se tratara de barcos fantasmas; que si los mencionas, de repente aparecen. Sin embargo, analistas y gasolineros pronostican que podría ser de hasta un 20%.

Que las sirenas nos amparen.