Michoacán podrá ser conocido por sus trajes típicos, la mariposa monarca, la sopa tarasca, entre muchas cosas más, pero hoy queda como referente al cinismo y doble moral.

En el encuentro “La primera minoría en integraciones de ayuntamiento y violencia política de género” llevado a cabo por el Instituto Electoral de Michoacán, la figura del género femenino ha quedado rezagada entre sacos y corbatas, dejando ver la brecha amplia entre lo que las autoridades prometen y lo que hacen en realidad.