Luego de que se rehabilitaran las vías el pasado 30 de abril y tras la inauguración del megaproyecto el 1 de junio, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) presentó ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) en su modalidad regional para la construcción y operación del Tren Maya en los primeros tres tramos de palenque, Chiapalas a Izmal, Yucatán. A pesar de que no la han aprobado.

Fonatur comentó que las obras del Tren Maya que se llevan a cabo actualmente pertenecen a la primera fase, en la que los tramos de vía ya existen y hay operación ferroviaria.

Por esta razón, la Semarnat otorgó una exención a la Manifestación de Impacto Ambiental en los tramos que corresponden a lugares con derecho de vía existente. Es decir, el Tren Maya no tiene la obligación de solicitar una autorización ambiental, ya que no se trata de una obra nueva, sino de rehabilitación y mantenimiento para mejorar la seguridad operativa.

Cabe mencionar que la MIA se entregó a la Semarnat después de la consulta indígena que requiere ser informativa.

Al respecto, activistas de la Península de Yucatán imputaron que la MIA regional es tardía y parcial, ya que los estándares internacionales de las consultas indígenas exigen que los estudios de impacto ambiental, social y cultural se realicen antes de los procesos consultivos para que durante la etapa informativa se puedan debatir. Y acusan que en esta ocasión tampoco fue así.

También comentaron que la primera fase del Tren Maya -que contempla vías ya existentes –“es engañoso” porque el proyecto contempla centros inmobiliarios aledaños a las 19 estaciones, y exigieron una MIA general.

La Manifestación del Impacto Ambiental, en su modalidad regional de su primera fase, asegura que el proyecto cumple con lo establecido en el artículo 35 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA).

Ángel Sulub, activista de Quintana Roo, asegura que este megaproyecto tendrá un impacto general. “No se pueden presentar estudios parciales o por partes”, aseguró Sulub. “El agua que corre debajo del subsuelo nos conecta a toda la Península de Yucatán, por lo que el impacto que habrá en los cenotes de Yucatán afecta al acuífero maya en Quintana Roo, y el área de Campeche. Todo está interconectado”.

Por otro lado, otro activista de Palenque, Chiapas, Onésimo coincidió con que el impacto ambiental será por los proyectos alrededor del Tren.

“A la gente de las comunidades les están diciendo que harán un andador turístico a caballo, de montaña y en bicicleta. Eso significará tirada de árboles y destruir parte de ese medio ambiente donde viven monos saraguato, monos araña y un montón de aves; es su hábitat”, lamentó.

También explicó que traerá efectos negativos para las comunidades, quienes también están siendo afectadas por una empresa llamada Palma Tica, que se encuentra procesando el aceite de la palma africana para producir el combustible biodiesel que usará el megaproyecto, lo cual ha causado deforestación y daños a la salud de la población por los desechos y olores.

Pasos de fauna

Los pasos de fauna son estructuras que permiten a los animales cruzar barreras estrechas por los humanos. Pueden incluir túneles, viaductos y puentes.

El Tren Maya contará con pasos de fauna, con puentes aéreos y pasos subterráneos acondicionados con vegetación para ayudar a que las especies nativas como el jaguar, nativas, serpientes, mono araña, entre otros circulen sin alguna restricción.

A finales de este año, se contará con la licitación y el estudio sobre cantidad, ubicación y características de estos pasos, así como otros proyectos de reforestación y el manejo de residuos sólidos urbanos y de manejo especial durante la construcción y operación.

Ángel Sulub argumentó que estos pasos subterráneos son otra broma por parte de Fonatur, ya que el suelo de la región es kárstico y el subsuelo tiene agua -por eso los socavones registrados- y agregó que no se ha resuelto en Cancún, Playa del Carmen y Tulum el manejo de residuos.

En palenque, Onésimo coincidió que no serán suficientes los pasos de fauna, y que tampoco servirán porque los animales se espantan ante las multitudes.

Consulta del Tren Maya

Entre el 15 de noviembre y el 15 de diciembre del año pasado, se llevó a cabo el proceso de consulta indígena en tiempo récord.

Los líderes y autoridades representativas de las localidades y comunidades pertenecientes a los pueblos indígenas en 112 municipios de influencia social del tren.

Se llevaron a cabo 30 asambleas -15 informativas y 15 consultivas- y participaron 10 mil 305 personas pertenecientes a 1,078 localidades indígenas mayas, ch’ol, tzeltal y tsotsil.

ONU-DH

La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) asistió a cuatro de las 15 asambleas informativas y a ocho asambleas consultivas.

La institución observó que la información presentada solo hizo referencia a los posibles beneficios del proyecto y no a los impactos negativos que pudiera ocasionar el megaproyecto.

A pesar de que los participantes preguntaron todos los efectos negativos: la definición de a quién consultar, dónde hacerlo y en qué momento, explicaron que los tiempos fueron muy cortos con traducciones inadecuadas, en donde la mayoría de quienes participaron eran autoridades municipales y ejidales.

La fase con derechos de vía

El Tren Maya tendrá dos fases de construcción: la primera – en proceso – contempla únicamente las obras sobre derechos de vía ya existentes en el 95 por ciento de la ruta, es decir, que el Tren Maya no tiene la obligación de solicitar una autorización ambiental, ya que no se trata de una obra nueva, sino de una rehabilitación y mantenimiento para mejorar la seguridad operativa.

Esta primera fase cruzará por los municipios de Palenque y La Libertad (Chiapas); Emiliano Zapata, Tenosique y Balancán (Tabasco); Candelaria, Escárcega, Champotón, Campeche, Tenabo, Hecelchakán y Calkiní (Campeche); y Halachó, Maxcanú, Kopomá, Chocholá, Umán, Mérida, Kanasín, Tixpéhual, Tixkokob, Cacalchén, Bokobá e Izamal (Yucatán).

El “Tren Maya Fase 1” contará con 13 estaciones ferroviarias, 146 pasos vehiculares, 24 viaductos, tres bases de mantenimiento, un taller de mantenimiento, pasos de fauna, obras de drenaje y dos estaciones de carga.

La segunda etapa contemplará obras que por mejoramiento del trazo ocupan predios con vegetación y sin derecho de vía, por lo que las Manifestaciones de Impacto Ambiental se presentarán oportunamente.

Fonatur pide mil hectáreas en Bacalar

A pesar de que la asamblea ejidal de Bacalar aprobó estudios en seis hectáreas para la estación Bacalar del Tren Maya, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) solicitó mil hectáreas más a lado para el paradero denominado “Comunidades sustentables” que habrá en las 19 estaciones previas.

Argumentó que sería en asociación con los ejidatarios para que puedan rentar sus tierras a proyectos inmobiliarios.

Al respecto, el comisario ejidal de Bacalar, Luis Chimal Balam, indicó que no hubo un acuerdo ni se platicó nada de ello.

 

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