El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el viernes pasado que pondrá fin a la relación de su país con la Organización Mundial de la Salud (OMS), por el supuesto mal manejo de la crisis del COVID-19.

A través de una declaración a la prensa -en la que no se admitieron preguntas- el mandatario estadounidense justificó su decisión argumentando que la OMS no ejecutó las reformas que Estados Unidos le había exigido hace algunas semanas, por lo que su gobierno decidió terminar con la relación y redirigir sus recursos a otras necesidades mundiales urgentes de salud pública global.

Entre las reformas, Washington quería que la OMS fuera más exigente con el gobierno de China -lugar donde se reportó el primer caso de COVID-19- y acusó a Pekín de “ignorar sus obligaciones de informar” sobre el virus a la OMS.

Cabe mencionar que Trump había suspendido temporalmente las contribuciones de su país al presupuesto de la OMS en abril, la cuáles se estimaban cerca de unos 500 millones de dólares al año, equivalente a 15% del presupuesto de la institución.