El pasado 18 de junio Estados Unidos anunció su salida del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Nikki Haley, embajadora estadounidense ante la ONU, dijo que no podía seguir siendo parte de una organización “hipócrita y egoísta que se burla de los derechos humanos”.

Para Estados Unidos, el Consejo no es legitimo y dentro de sus razones para abandonarla se encuentra que está integrado por estados violadores de los derechos humanos. Haley manifestó la inconformidad de Estados Unidos con el Consejo, señaló que no ha evitado vulneraciones de derechos humanos, y que incluso está compuesto por países que atentan contra los derechos humanos.

Haley ejemplificó con el caso de la República Democrática del Congo, que forma parte del Consejo aun cuando “es ampliamente conocida por tener uno de los peores registros de derechos humanos en el mundo”, y acusó al organismo de ser protector de los violadores de derechos humanos.

Otra gran crítica que manifestó Estados Unidos al Consejo es el “prejuicio crónico” hacia Israel. Haley señaló que el Consejo usa como chivos expiatorios a países que tienen historial en materia de derechos humanos. Considera que existe una focalización en particular y hostilidad hacia Israel.

“El Consejo está motivado por prejuicios políticos”, dijo Haley.

El Consejo de Derechos Humanos se compone de 47 países, el organismo es responsable de la promover y proteger los derechos humanos en el mundo. Se creó en 2006 para sustituir a la Comisión de Derechos Humanos, que fue criticada por integrar estados con pasados cuestionables en el tema; sin embargo, el consejo ha recibido las mismas criticas al respecto.

Analistas han señalado que sería conveniente que Estados Unidos permaneciera en el Consejo para impulsar un cambio desde adentro, sin embargo, Haley dijo que desde que comenzó su mandato ha trabajado en conseguir una reforma, pero no pudo tener éxito.

También señaló que otros países comparten el posicionamiento de Estados Unidos pero no se atreven a hacerlo público.

Estados Unidos podría regresar al Consejo, solamente si este se reforma, dijo Haley.