El sureste de Estados Unidos tiene un grave problema, al menos 29 delfines han muerto por heridas de balas y arma blanca.

Desde el 2009 estos casos no han cesado, tan sólo en la última semana dos delfines han sido encontrados muertos con graves heridas, por lo que las autoridades se encuentran realmente preocupadas y atribuyen estos acontecimientos a las personas que alimentan de forma ilegal a estos ejemplares en estado salvaje, debido a que esta acción provoca que se acostumbren al contacto humano y en un intento de buscar comida con las personas equivocadas, terminan atacados.

Ante esto, la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) ha ofrecido una recompensa de 20 mil dólares a la persona que pueda ayudar a dar con el paradero de los responsables.

La Ley de Protección de Mamíferos Marinos de 1972 establece multas de hasta 100 mil dólares o penas de un año a la persona que alimente, provoque, cace o mate delfines.