El Plan Mérida que había sido un proyecto a futuro de administraciones pasadas, donde se estipulaba la cooperación militar entre EEUU y México en el sur del país. Hoy, a fin de reducir la migración de esta zona de México al país vecino del norte, será “reorientado”, entre líneas se puede leer “echado para atrás”.

Según el mandatario López Obrador, esto no servirá, ya que la fuerza no es el medio sino la cooperación entre pueblo y gobierno, entre el escucha y la acción continúa. Los ejes del argumento presidencial son el desarrollo y el empleo, fundamentados principalmente en el Tren maya y el Corredor Transístmico.

La primera inversión para el nuevo planteamiento será de 4 mil millones de pesos para el país.