Los famosos “amarres” se han vuelto cada vez más populares en la sociedad, lo que ha propiciado que las personas que lo practican tengan mayor demanda en el mercado.

Una de las consecuencias graves de estas prácticas, es el tráfico de especies vegetales y animales para realizarlos.

Con el objetivo de lograr que una persona se enamore de quien haya solicitado el hechizo, con una nueva tendencia en los rituales de brujería, los colibrís forman parte de esta tradición oscura.

De acuerdo con una investigación realizada por el periodista, Rene Ebersole, un colibrí muerto puede valer 50 pesos, y un amarre con ambas aves, hasta 600 pesos en el Mercado de Sonora, en México, D.F.

Para el amarre de colibríes son indispensables dos aves, un macho y una hembra, las cuales son colocadas juntos y en ocasiones envueltas en ropa interior de la persona que se pretende “enamorar”. Posteriormente, son puestos en un pequeño costal rojo y por último es llenado con miel.

Por otro lado, locatarios afirman que comer el corazón hervido de estas aves sirve como remedio altamente efectivo para diferentes cardiopatías y otras enfermedades, como la epilepsia.

Debido a estos rituales, el colibrí hoy en día corre el riesgo de extinguirse.