Diferentes desastres naturales, así como la relación que hay entre el clima, el hambre, la pobreza y los conflictos, potencian -cada vez más- la huida de personas que buscan una mejor vida fuera de sus hogares en condiciones económicas, políticas y socialmente difíciles, de acuerdo con el informe de 2019 de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Según los datos del Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC, por sus siglas en inglés) las mayores catástrofes naturales del 2018, obligaron a que casi 20 millones se desplazaran de sus hogares.

Para 2050, se espera un alza de desplazamientos en la región de 17 millones de personas debido a los impactos del cambio climático, según estima un estudio del Banco Mundial.

A finales del año pasado, 135 millones de personas de 55 países padecían inseguridad alimentaria aguda y el 80% de las poblaciones desplazadas del mundo habitaban en estas regiones.

De acuerdo con el informe del Banco Mundial, el continente americano se convirtió en el mayor receptor de solicitudes de asilo en 2019.

La situación que se vive en Venezuela y el aumento de violencia e inseguridad en algunos países de Centroamérica son algunos de los motivos del incremento de migrantes.

Astrid Puentes, co-directora Ejecutiva de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), explicó que existen otros factores que propician que personas tengan que dejar sus hogares.

“A comienzos de 2017, Colombia, Brasil y Perú presentaron lluvias extremas que, unidas a la falta de planeación y de prevención adecuada de desastres, causaron importantes pérdidas” recordó la directora.

Añadió que la implementación de grandes proyectos cómo represas, carreteras y termoeléctricas, entre otros, ha ocasionado que miles de personas también se desplacen.

Falta de información, reconocimiento y protección

Puentes indicó que no saben con exactitud cuáles son los principales motivos de desplazamiento de los colectivos, pero lo que sí, es que las personas en situación de desplazo o de refugiado están en una situación de mayor vulnerabilidad.

Erika Pire, cofundadora de la Red Sudamericana para las Migraciones Ambientales (RESAMA), explicó que aunque todavía existen ciertos términos de protección y políticas de atención integral por mejorar, existen ciertas causas que son atribuidas a los desplazamientos como la pobreza, la desigualdad y la urbanización desordenada.

Cabe mencionar que la RESAMA se centra en el reconocimiento y protección integral de los derechos humanos de estos migrantes. Para ello cuenta con el Observatorio Latinoamericano sobre Movilidad Humana, Desastres y Cambio Climático.

Acción estatal requerida

La falta de voluntad política y de financiamiento frenan la creación de este tipo de apoyos en la región, por lo que Puentes afirma que “los Estados tienen la obligación de proteger los derechos humanos de todas las personas y por ende, también deberían proteger los derechos de las personas que migran por razones ambientales”.

Por lo que los Estados deberían adoptar medidas de prevención como una adecuada planeación y prevención de desastres para evitar que el número de migrantes y las violaciones de sus derechos incrementen.

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