La educación a distancia será un reto para México, pero sobre todo para los padres que ahora deberán convertirse en “padre-maestro” para los pequeños del hogar.

La actual crisis de salud ha obligado al sistema educativo a apoyarse en la tecnología para la enseñanza remota de emergencia.

El ciclo escolar 2020-2021 que se encuentra a casi nada de iniciar (24 de agosto) supone un avance para el país, pues la nueva metodología educativa pretenden alcanzar los aprendizajes de la educación a distancia mediante la estrategia “Aprende en Casa II” por televisión y radio nacional.

Aunque las autoridades siguen afinando detalles para arrancar con esta modalidad, hay otros retos que hay que prever y que tienen que ser atendidos, como el papel – y del que nadie habla- que van a desarrollar los padres de familia en la educación a distancia.

El proceso de aprendizaje a distancia para niños tan pequeños -en el caso de los de kinder- requiere necesariamente de la intervención de un adulto, con la carga extra de trabajo y la curva de reaprendizaje que representa para los padres.

Los padres de familia deberán doblar esfuerzos para dedicar tiempo para revisar y apoyar a los hijos, así como mantener la atención de los niños durante los horarios de transmisión, pero muchos de ellos deben seguir con sus ya pesadas actividades como cumplir con el trabajo -también a distancia- preparar los alimentos y otras actividades que les toma ya bastante tiempo.

Para el próximo ciclo escolar se espera que un profesor aparezca a cuadro enseñando sumas y restas con números decimales, apoyándose de un pizarrón -para niveles como primaria- pero para los más pequeños ¿cómo lograrán captar su atención?

La demanda de recursos paternos, tecnológicos y el tiempo de atención a las clases por parte de los niños a través de la estrategia de la SEP no refleja un panorama sencillo para cada uno de las partes involucradas.

Aunque parece que los padres han tomado el rol de educadores, los maestros deben seguir presentes y mantenerse conectados tanto como sea posible.

Recordemos que mantener una rutina y consistencia es aconsejable. Nos enfrentaremos a diversos factores como la posibilidad de tener acceso a la tecnología necesaria, padres de familia ocupados trabajando desde casa,o trabajando fuera de casa (¿quién apoyará a los niños?), familiares enfermos y otras circunstancias. Pareciera que implementar un horario escolar tradicional de manera remota puede ser imposible… o por lo menos un gran reto.

¿Crees que la educación a distancia recaiga en los padres?