Un ambicioso proyecto inmobiliario llamado Bosque Diamante, en el Estado de México, fue suspendido para evitar la tala de miles de árboles y el impacto ambiental que provocaría en un predio conformado por 237 hectáreas de terrenos forestales.

El motivo de este desarrollo era la construcción de 20 mil viviendas, que estimaban habitarían 80 mil personas aproximadamente; sin embargo se alcanzó el amparo promovido por el Despacho de Investigación y Litigio Estratégico de Mexicanos Contra la Corrupción (MCCI) y pobladores del municipio mexiquense, en contra de la Semarnat, Secretaría de Desarrollo Urbano y Metropolitano del Estado de México, Probosque y el Presidente Municipal de Jilotzingo.

Los permisos del proyecto tienen lazos con funcionarios de gobierno e importantes grupos políticos. Una vez más, se pretendía llevar a cabo un ecocidio gracias a intereses de particulares con la anuencia del gobierno.

La suspensión definitiva para evitar la tala los miles de árboles en Jilotzingo son motivo de júbilo. Y el caso es un excelente ejemplo de que la sociedad organizada puede proteger su ecosistema de las manos voraces de la industria privada.

Puedes leer más sobre la iniciativa promovida por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad en: https://contralacorrupcion.mx/bosque-asedio-inmobiliario/

Por: Fabiola Cortés.