Los dulces tradicionales representan a nuestra cultura, nos evocan a nuestra infancia y el recuerdo de las personas que amamos, por esto siguen siendo los favoritos de muchos.

Aunque fueron una herencia del viejo mundo, aprendimos a hacerlos a nuestra manera con ingredientes que se tenían a la mano, y el resultado fue delicioso.

Aquí algunos que no debes perderte por nada del mundo.

Dulces tradicionales

Alegrías

¡Uno de los dulces mexicanos favoritos! Las alegrías son tradicionales de un poblado al sur de la Ciudad de México.

Su sabor es sencillo y ligero, ya que se fabrica con semillas de amaranto, miel o azúcar. Ingredientes básicos que han sido alternados con frutos secos e incluso chocolate.

El furor por las alegrías ha provocado que estas se vendan en cualquier lado, desde tiendas de autoservicio, mercados, transporte público y las tiendas gourmet.

Palanquetas

Otro dulce que siempre está al alcance de la mano son las palanquetas: deliciosa barra de cacahuate cubiertas por miel de piloncillo.

Al igual que las alegrías, sus ingredientes base pueden variar con semillas de calabaza, a las que se les integra con ajonjolí, nuez y pasas.

Y aunque su exterior es duro, es uno de los dulces mexicanos por excelencia a los que pocos pueden resistirse, ¿qué opinas?

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Merengues

Estos son los típicos dulces que encontrarás en las ferias y representan parte de la cultura popular del país.

Los merengues se preparan con claras de huevo, azúcar, fécula de maíz y esencia de vainilla.

Aunque son típicos de las ferias, también los puedes encontrar en los parques o si tienes suerte, verás pasar al vendedor por la calle llevándolos en sus canastas.

Tamarindos

Los extranjeros dicen que en México toda la comida tiene chile y los dulces no podían ser la excepción.

Del árbol al paladar, los tamarindos pueden ser dulces, picantes o una mezcla de ambos, ya que una espolvoreada de azúcar puede ayudar a equilibrar ambos sabores.

En cazuelitas, tarritos, cucharas, bolsitas con chile o dulce, los tamarindos son un delirio que se come despacio y en pedazos.

Ates

Este dulce mexicano llegó al país en el Virreinato y es el claro ejemplo de la fusión de la que hablamos al principio.

Se sirve con una rebanada de queso y se prepara de diferente forma dependiendo la zona del país.

Los hay de guayaba, pera, calabaza o tejocote y está basado en la receta del ate de membrillo.

¿Cuál es tu favorito?

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