Luego de que Twitter calificara dos de sus tweets como “potencialmente engañosos”, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó el pasado jueves un decreto dirigido a las empresas de redes sociales.

Según el gobierno, la orden ejecutiva tiene como principal objetivo quitar inmunidad a redes sociales y evitar la censura a usuarios, pero también puede interpretarse como una represalia por parte del mandatario por las nuevas medidas de Twitter contra la desinformación.

Con más de 80 millones de seguidores en la red social, el presidente ha utilizado Twitter como una herramienta eficaz para propagar sus mensajes y comunicarse de forma directa e inmediata con sus bases.

Pero ¿por qué la pelea entre Trump y las redes sociales?

La disputa comenzó cuando días atrás la red social del “pajarito azul” colocó una etiqueta a dos tweets de Trump por considerar que contenían información engañosa. La red social realizó una verificación de datos a estas publicaciones, donde el presidente afirmaba que había un fraude generalizado en el uso de boletas por correo.

De acuerdo con la ley estadounidense, se contempla la posibilidad de enviar las boletas electorales a sus votantes por correo, mismas que pueden ser devueltas por la misma vía. Y según con la verificación de Twitter, especialistas afirman que la probabilidad de detectar un fraude electoral es mínima.

La etiqueta que colocó Twitter a esos mensajes fue: “Busca los hechos sobre los votos por correo”, una manera diplomática de decir que la información necesitaba ser corroborada.

En respuesta: “Es tan ridículo ver a Twitter tratando de argumentar que las boletas por correo no están sujetas a FRAUDE. Qué estúpido, hay ejemplos y casos por todas partes. Nuestro proceso electoral se volverá muy contaminado y será un hazmerreír en todo el mundo“, escribió Donald Trump con destino a Yael Roth, jefe de Integridad del Sitio en Twitter.

Desde algún tiempo Twitter ha sido criticada por ser una empresa bastante tolerante con las cuentas de los líderes mundiales que emiten información falsa o confusa. Y a pesar de las amenazas del presidente, ha continuado aplicando etiquetas sobre la verificación de datos a publicaciones con información falsa.

Tal como es el caso del vocero del Ministro de Asuntos Exteriores chino, Zhao Lijian, donde comparte que el brote de coronavirus fue originado en Estados Unidos y llevado a China por militares de aquel país.

Por lo que Twitter anunció que utilizará etiquetas para información que este relacionada con la pandemia de coronavirus con el fin de “limitar la difusión de contenido potencialmente dañino y engañoso“.

En días pasados, el presidente lanzó una teoría conspirativa sobre la muerte de una empleada del presentador de televisión Joe Scarborough, Lori Klausutis -también ex congresista- que falleció en su despacho de un aneurisma y que en su momento hubo sospechas sobre el legislador, pero con el paso del tiempo quedaron descartadas.

Timothy Klausutis, esposo de Lori, exhortó a Twitter a borrar esos mensajes -cosa que no sucedió- pero horas más tarde las etiquetas fueron vistas en los tweets.

Por decreto

Ante lo sucedió, Trump respondió en seguida con otros mensajes en Twitter y argumentó que la red social estaba “interfiriendo en la campaña electoral”. Dos días después, firmó un decreto en donde declaraba la guerra abierta a todas las redes sociales.

Nueva etiqueta

A pesar de haber anunciado una orden presidencial, en donde se permite en nombre de la libertad de expresión, que todos los usuarios puedan demandar a las redes sociales si éstas censuran, cierren o bloquean posteos o cuentas.

Pero este viernes, volvió a amonestar un tweet de Donald Trump, acusándolo de “enaltecer la violencia”.

En su tweet, el mandatario se refería a los hechos de violencia en Minneapolis por la muerte del afroamericano George Floyd, quien falleció a manos de la policía.

“Estos matones están deshonrando la memoria de George Floyd y no voy a dejar que eso ocurra. Acabo de hablar con el gobernador (del estado) Tim Walz y le he dicho que el Ejército está con él hasta el final. Asumiremos el control si comienzan las dificultades pero cuando empiezan los saqueos, empiezan los disparos. ¡Gracias!”

La protección de las redes sociales bajo la sección 230 ha peligrado en varias ocasiones; en 2019, Josh Hawley, senador republicano, sugirió el fin a la inmunidad automática de las campañas tecnológicas. En julio de ese año, representantes de Google, Facebook y Twitter testificaron durante una audiencia que sus respectivas compañías habían cometido errores sobre el contenido publicado pero no habían censurado contenido por creencias políticas.

Trump y sus aliados conservadores han manifestado que durante años, las redes sociales les perjudican y tratan de callar sus voces y privilegiar las de los sectores liberales.