El lamentable suicidio del músico y fundador de la agrupación Botellita de Jerez, Armando Vega Gil ha sido una denuncia más sobre abuso y acoso sexual que se conglomera dentro de este hashtag, feminista de apariencia pero poderoso en cuanto a su eco en las redes sociales.

Una gran cantidad de denuncias anónimas han surgido a raíz de este nuevo incidente, tanto en la música como en el medio periodístico o de entretenimiento, como es el nuevo caso de Efrén Barón, ahora ex músico de la banda de rock mexicano, División Minúscula.

Recién expulsado, el ex guitarrista es acusado por acoso y abuso sexual por seis mujeres, seis testimonios que incluso lo culpan de intento de homicidio y violación. Ante esto han pasado dos cosas: su despido de la escena musical y su aceptación pública en su cuenta de que tiene un problema:

“Quiero pedir una disculpa pública por mis acciones y conductas inapropiadas. En verdad lo lamento demasiado”

“No voy a quedarme sin hacer nada. Obviamente buscaré ayuda psicológica”

Otro caso similar, es el de Leonardo Valero, ex director de operaciones del periódico Reforma, quien fue removido de su cargo a raíz de acusaciones expuestas con este hashtag, sin embargo, la ofendida en este caso fue también despedida y sin aclarar su caso de hostigamiento sexual laboral por años.

Si bien, este hashtag en redes sociales ha empoderado a cientos de mujeres y profesionistas para alzar la voz, la veracidad de las acusaciones en ocasiones están en tela de juicio, ya que se desconoce si se trata de simples difamaciones o hechos comprobables.