¿A qué sabe la disculpa veracruzana?

Caso Tierra Blanca, tres años y dos meses

Hace tres años y dos meses atrás, José, Bernardo, Mario Arturo y Susana regresaban a su casa en Playa Vicente; venían de un paseo por el Puerto de Veracruz; Susana, la más chica, 16 años. Al cruce por Tierra Blanca, unas figuras les hacía señas para que se detuvieran, se trataba de varios policías. Acatando las instrucciones se orillaron, tras algunas razones, fueron apartados y direccionados a un camino alterno al que venían, la luz del día aún iluminaba la escena. Con el ambiente en confusión, los jóvenes fueron entregados por parte de autoridades a nada más ni nada menos que a un grupo delictivo de la zona, mismos que los transportaron a su destino último: un rancho cercano donde los mataron, quemaron y aventaron al río. No eran quienes creían, se trató de un mal entendido.

Veracruz en ese entonces: enero 2016, gobernaba Javier Duarte y el jefe de policía era Arturo Bermúdez. Para muchos la etapa más crítica de este Estado.

Las horas pasaban para los padres de José, Bernardo, Mario Arturo y Susana, después les pasaron los días, los meses, los años. De 1,158 días del pesar, 87 días fueron de acampar afuera de la Fiscalía de Tierra Blanca, sólo para que les entregaran el acta de defunción de cada uno.

El gobierno nuevo de Veracruz a cargo de Cuitláhuac García, ha brindado una disculpa a los familiares y a la ciudadanía por estos hechos. El escenario fue el Museo de la Memoria y la Tolerancia de Ciudad de México. Recalcando que el Estado desapareció a los jóvenes y que sus disculpas estaban con ellos. Ningún perdón equivale a una vida, sólo llega a dignificarla en tal caso.

Hoy son 21 detenidos por este caso, entre esa cifra destacan ocho policías. Ninguna cabecilla es acusada todavía.