La Cámara de Diputados aprobó, con 417 votos a favor, uno en contra y 49 abstenciones, la reforma laboral que establece nuevas reglas para el sindicalismo mexicano. El dictamen fue turnado al Senado para su aprobación.

La reforma fortalece la democracia sindical, especifica el proceso de selección de líderes sindicales, en el cual el voto será personal, libre y secreto. Se propone el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, tribunal laboral dependiente del Poder Judicial de la Federación, para sustituir a las juntas de conciliación y arbitraje. Y se incluyen garantías para los trabajadores.

El proyecto de la nueva legislación pretende la modificación de cinco leyes: la Ley Federal del Trabajo, Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, Ley Federal de Defensoría Pública, Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) y la Ley del Seguro Social (IMSS), en cuanto a justicia laboral y libertad sindical.