Frases como “¡Baja 30 kilos en 7 días!” o “Consigue tener un cuerpo sano sin ejercicio!” han estado engañando a las personas durante mucho tiempo. La diesta keto no son para todos y te explicamos por qué son un riesgo.

Sabemos que el sobrepeso se ha convertido en uno de los problemas más graves de nuestra sociedad y no me refiero a una cuestión estética, sino a los problemas de salud que conlleva.

El exceso de grasa en nuestro organismo está relacionado con las tres causas de muerte más comunes: enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y cáncer, además de ser la causa principal de la diabetes tipo II.

Aunque quisiéramos estar en nuestra talla y peso ideal, sabemos que perder peso con los métodos tradicionales ¡es una tortura!

Implica pasar hambre, tener que contar calorías, hacer ejercicio 30 mil horas, comprar productos mágicos, gastar enormes cantidades de dinero, tirar alimentos… para que al final, el 80% de las personas recuperen su peso -que con tanto esfuerzo perdieron- en menos de 3 meses.

En el mundo de las dietas, y ante el notable fracaso con los métodos tradicionales, desde la ciencia ha surgido un movimiento revolucionario que está transformado la nitricion: la dieta cetogénica.

¿Qué es la dieta keto?

La dieta cetogénica, mejor conocida como dieta keto, se ha vuelto muy famosa entre la comunidad que desea bajar peso, pero este plan alimenticio es en realidad una dieta médica que conlleva graves riesgos de salud.

La keto prácticamente consiste en reducir sustancialmente el consumo de carbohidratos (azúcares, cereales, legumbres, frutas, tubérculos…) e incrementar el consumo de grasas de calidad (aguacate, aceite de oliva, coco, etc.) a fin de “forzar” al cuerpo a consumir de nuevo grasas.

La proporción de calorías por macronutrientes en la dieta cetogénica acostumbra a ser de:

  •  70% de grasas
  •  25% de proteínas
  •  5% de carbohidratos

Dicho en otras palabras y de la mejor manera, solo está permitido comer menos de 30 gramos de carbohidratos al día.

Ten en cuenta que un plátano de tamaño mediano tiene alrededor de 27 gramos de carbohidratos.

Pero sí lo que queremos es quemar grasa…  ¿por qué la dieta keto es contraproducente?

Quemar grasa parece ser una manera ideal de perder kilos. Pero conseguir que el hígado produzca cuerpos cetónicos es difícil:  comer demasiadas proteínas puede interferir con la cetosis.

Durante la mayoría de nuestra vida hemos consumido en grandes cantidades carbohidratos, por lo que no hemos tenido que utilizar la grasa como fuente de energía.

¿Cuáles son los riesgos del keto?

Así como sabemos que cualquier dieta tiene sus riesgos -y no es por satanizar la keto- la cetogénica principalmente no tiene fundamentos científicos a largo plazo, únicamente los resultados son a corto plazo.

“La dieta keto se utiliza principalmente para ayudar a reducir la frecuencia de los ataques epilépticos en los niños. Aunque también se ha probado para la pérdida de peso, sólo se han estudiado los resultados a corto plazo, y los resultados han sido mixtos. No sabemos si funciona a largo plazo, ni si es seguro” advierte la dietista Kathy McManus, directora del Departamento de Nutrición del Hospital Brigham and Women’s, afiliado a Harvard.

Una dieta cetogénica tiene numerosos riesgos:

La principal y más importante es que se basa en altas cantidades de grasa saturada.

Expertos recomiendan mantener las grasas saturadas a no más del 7% de tus calorías diarias debido a la relación con las enfermedades del corazón.

Problemas hepáticos: Con tanta grasa para metabolizar, la dieta podría empeorar cualquier condición hepática existente.

Problemas renales: Los riñones ayudan a metabolizar las proteínas, y McManus dice que la dieta keto puede sobrecargarlos.

Estreñimiento: La dieta Keto es baja en alimentos fibrosos como granos y legumbres.

Pensamiento confuso y cambios de humor: Es normal que el cerebro necesite el azúcar de los carbohidratos saludables para funcionar. Las dietas bajas en carbohidratos pueden causar confusión e irritabilidad.

Deficiencia de nutrientes: No consumir una amplia variedad de vegetales, frutas y granos, puede ponerte en riesgo de deficiencias en micronutrientes, incluyendo selenio, magnesio, fósforo y vitaminas B y C.

Consecuencias para la salud de las dietas exprés

Además de los efectos visibles en nuestro físico, el llamado efecto rebote puede tener consecuencias negativas para nuestra salud.

Estas son las algunas de las alteraciones más comunes:

  • Las dietas que prometen adelgazar con un mínimo de esfuerzo crean expectativas que luego no se cumplen, y en la mayoría de los casos las personas optan por abandonarlas.
  • Aumentan el riesgo de padecer depresión, obsesión por los alimentos “prohibidos” y provocan trastornos de la conducta alimentaria.
  • Pueden producir deficiencias nutricionales en proteínas, vitaminas o minerales.
  • No enseñan hábitos alimentarios o un estilo de vida adecuados y, cuando se abandonan, las personas suelen regresar a sus rutinas dietéticas.
  • Al dejar las dietas se produce un aumento de grasa mayor al inicial, el llamado efecto rebote que se mencionaba anteriormente.

La solución para evitar caer en dietas milagrosas y que a la larga perjudican nuestra salud es asesorarse con algún especialista de la salud para que podamos perder peso de forma progresiva y lenta.

Una dieta bien balanceada te permitirá conseguir un peso saludable, pues la perdida de peso se traducirá en una pérdida de masa grasa. Recuerda adquirir hábitos de vida saludable para siempre y no dejar todo en manos de métodos milagrosos como la dieta keto.

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