Diego, la tortuga que fue captura en 1933 y fue pieza fundamental en la conservación de su especie, fue liberada en la isla Española el pasado lunes 15 de junio después de 87 años. Durante su cautiverio engendró a 800 crías, mismas con las que se logró salvar a la especie Chelonidis hoodensis.

La liberación de Diego y 14 tortugas más estaba destina a realizarse en marzo, pero debido a la pandemia permanecieron en cuarentena en el centro de crianza en Santa Cruz, Galápagos.

El viaje fue largo, Diego junto con los demás ejemplares (quienes en todo momento fueron cargadas) y sus cuidadores del Parque Nacional de Galápagos (PNG), emprendieron un viaje en lancha, luego caminaron 2.5 kilómetros hasta llegar al sector denominado Las Tunas, lugar donde se concentra la mayor cantidad de cactus Opuntia, su principal fuente de alimento.

“El trabajo es fuerte pero el compromiso es mayor. Las 12 hembras, que pesan en promedio 35 kilos, fueron cargadas por una sola persona, mientras que para los 3 machos, cuyo peso superaba los 55 kg, fue necesaria la participación de dos personas, en relevos”, comentó Danny Rueda, director del PNG.

En seis meses los expertos regresarán para realizar un monitoreo. Antes de su liberación fueron desparasitadas internas y externamente, además se les colocó un microchip de identificación que enviará todos los días su posición; también se instalaron 40 cámaras trampa que cada 15 segundos captarán sus movimientos.

¡Diego, gracias por salvar a tu especie!

Te podría interesar: PESCA ILEGAL EN EL GOLFO DE MÉXICO ESTÁ MATANDO A CIENTOS DE TORTUGAS Y DELFINES