Con motivo del Día Internacional de los Océanos en México se inauguró un mural a media cuadra del ingreso al Senado de la Pública con el propósito de “recordar e inspirar a los legisladores, fundamentalmente a quienes integran la Comisión de Medio Ambiente Recursos Naturales y Cambio Climático, que deben trabajar respecto al tema” según el director de campañas en Oceana México.

Esteban García-Peña, titular de Oceana México, recordó que en el último año y medio la actual legislatura no ha afrontado el problema de plásticos que han contaminado el océano, a pesar de que se han redactado 40 iniciativas diferentes para reformar la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos para atacar el problema de plásticos, no se ha decidido por ninguna.

Cada año se vierten en los océanos de México 9 mil millones de envases de plásticos. Lejos de generar consciencia y hacer una reflexión sobre el daño que le estamos causando a los mares, los murales solo han servido para tomarse la foto y después pasa al olvido.

“Chalchiuhtlicue, diosa del agua”

 

El mural tienen una superficie de 300 metros, fue creado por la artista Vera Primavera y lleva por nombre “Chalchiuhtlicue, diosa del agua”.

Representa a una figura femenina que llora por la contaminación plástica, mientras reconforta en su regazo a un lobo marino atrapado por una pieza de plástico desechable.

Está ubicado en la calle Madrid número 15, en la ciudad de México.

Todos dependemos de los océanos

Más de 3 mil millones de personas dependen de la biodiversidad marina y costera para su sustento, por lo que de los océanos se extrae la mayor fuente de proteínas y además son capaces de absorber cerca del 30% del dióxido de carbono -que es producido por los humanos e industrial- amortiguando los efectos del calentamiento global.

Por otra parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura expresa que “la humanidad debería esforzarse, ahora más que nunca, por proteger el océano, en lugar de sofocarlo con desechos y plástico”.

Cada año llegan a los océanos de todo el mundo, 13 millones de toneladas de desechos plásticos, según la organización.

Urge una ley más robusta

García-Peña asegura que algunos gobiernos estatales han trabajado para reducir plásticos como bolsas y embalajes, sin embargo, existen otros plásticos contaminando los mares.

“Ese ha sido un buen comienzo y pone sobre la mesa el problema, sin embargo, se requiere de una ley más robusta”. 

Aunque la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos ya establece obligaciones y competencia para los tres niveles de gobierno, se deberían de establecer otras reglas claras para saber qué le corresponder a cada quién, así como también es importante incluir a la ciudadanía.

El especialista indica que la ley debería integrar la reducción inmediata y paulatina de los plásticos de un solo uso, con la responsabilidad extendida de productores e importadores de los plásticos, en especial a la industrial de alimentos y bebidas.

“Esto hoy la ley no lo asegura y hasta ahora los empresarios se han escudado en el tema de que ellos no son quienes generan los residuos, sino los consumidores”.

Por lo que agregó que como consumidores, “deberíamos tener alternativas para comprar nuestros productos, por ejemplo, a granel o el retornable”, concluyó García Peña.

El Día Internacional de los Océanos fue creado para recordar el importante papel que tienen en nuestras vidas y para toda la vida que hay en la Tierra, pero sobre para crea conciencia sobre el daño que le estamos provocando con nuestras acciones.