El pasado 20 de febrero de 2019 el Consejo de la Judicatura Federal (CJD) destituyó a Anuar González Hemadi, juez de Distrito del estado de Verazcruz, por corrupción en el caso Los Porkys.

El órgano encargado de la vigilancia y disciplina de los jueces y magistrados federales anunció que se tomó la decisión de destituir a Anuar González Hemadi por haber actuado “en contra de constancias y errores inexcusables en un caso de pederastia”.

El 3 de enero de 2015, un grupo de cuatro jóvenes conocido como Los Porkys abusaron sexualmente a una menor de edad. De acuerdo con la declaración de la víctima, esa noche, Los Porkys la hicieron entrar por la fuerza a un automóvil; ahí dos de los jóvenes, uno de ellos de nombre Diego Gabriel Cruz Alonso, en el asiento trasero jalaron su ropa y tocaron su cuerpo mientras se reían y burlaban de ella. El joven mencionado fue acusado de pederastia.

En el artículo 182 del Código Penal de Veracruz se menciona las implicaciones del delito de pederastia:

“A quien, sin llegar a la cópula o a la introducción vaginal, anal u oral, abuse sexualmente de una menor, agraviando su integridad física o moral, en actos públicos o privados, aprovechándose de la ignorancia, indefensión o extrema necesidad económica o alimentaria, o de su estatus de autoridad respecto de la víctima, se le impondrán de cinco a diez años de prisión y multa hasta doscientos cincuenta días de salario”

Sin embargo, el juez no encontró demostrado el “abuso sexual”, argumentó que para poder acreditarlo como tal era necesario comprobar que existió una intención lasciva en las acciones del joven.

“Para que exista abuso sexual … es menester no sólo que se pruebe el acto libidinoso (tocamiento, roce, frotamiento o caricia), sino que dicha conducta haya sido desplegada con una intención lasciva del sujeto activo en el sujeto pasivo” dijo al respecto.

Es decir, no es que no hubiera pruebas de lo que hizo, sino que no hubo pruebas que comprobaran que lo hizo por “placer”.

Además, tampoco acreditó la indefensión de la víctima, dado que en la declaración esta menciona que durante el trayecto en el automóvil cambio de lugar al asiento de adelante porque así lo indicó el conductor (quien posteriormente la violó en el baño de su casa); “No se encontraba en estado de indefensión, puesto que tuvo la posibilidad de cambiarse de lugar, evitando así el contacto físico con el quejoso”, es decir, para el juez la víctima estaba en condiciones de defenderse por el simple hecho de poder “alejarse” de sus agresores.

Hemadi otorgó un amparo a Diego Gabriel Cruz Alonso y ordenó su libertad. La sentencia fue polémica e indignó a más de uno. En 2017 el CJF suspendió a Hemadi para iniciar una una investigación administrativa al respecto, y finalmente el miércoles pasado resolvió destituirlo, siendo sus errores considerados como “inexcusables”.

Paula Olvera