El mal manejo y la falta de cuidado de los entrenadores de delfines de la empresa Dolphin Discovery pudo llegar a provocar la muerte de una niña inglesa de 10 años.

Lexi, madre de la pequeña, informó que los delfines embistieron y pretendieron arrastrar a su hija hacia la profundidad del mar, al verse en tal situación la infante logró aferrarse a su tabla y fue lo que le salvó la vida.

Los encargados del parque argumentaron que fueron las malas condiciones del mar lo que provocó y detonó el temperamento de los delfines.

La menor sufrió cortes profundos y hematomas en diversas partes de su cuerpo. La familia afectada lamenta que dicha empresa aún no se haya pronunciado al respecto y que se siga poniendo en riesgo la integridad de los turistas.