La vida marina y el hábitat de vida silvestre están amenazados por la llegada de cientos de cubre bocas en las playas y senderos naturales de Hong Kong.

Ambientalistas indican que muchos de estos materiales de salud que utiliza la gente para protegerse de coronavirus no son desechados de manera adecuada y provoca acumulación de estos en el campo o en el mar, por lo que muchos animales lo confunden con comida.

Incluso el problema de contaminación se ha agravado y ha incrementado la preocupación por la propagación de gérmenes.