La comunidad científica halló evidencia de COVID-19 en aguas residuales de Brasil un mes antes de confirmarse los primeros casos en Wuhan en 2019; año en el que el Quintana Roo recibió más de 146 mil turistas de este país.

Esto significa que el SARS-CoV2 pudo haber estado en el continente Americano mucho antes de lo que pensábamos.

La investigación fue realizada por el Área de Microbiología de la Universidad de Burgos (UBU) y la Universidad Federal de Santa Catarina.

Los resultados de este trabajo fueron publicados por la revista Science of the Total Environment.

Académicos de ambas casas de estudio realizaron el análisis de las aguas residuales de la localidad brasileña de Florianópolis.

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El resultado sitúa la circulación del virus desde noviembre de 2019, casi dos meses antes del primer caso notificado en el continente, que fue el 21 de enero de 2020.

Aguas residuales con COVID-19 en Brasil

Los científicos de todo el mundo han volteado a ver con interés el muestreo y análisis de las aguas residuales, debido a la evidencia que puede aportar.

Y es que el virus está presente en los desechos de pacientes con y sin síntomas, lo que permite identificar su concentración en ciertas zonas.

Para encontrar su presencia es necesario realizar un proceso que conlleva la aplicación de dos o más pruebas PCR a las sustancias en el agua.

Esto permite identificar no sólo la presencia de COVID-19, sino la ubicación de la población que está siendo afectada.

Participa Cancún en muestreo

¿Cómo afecta a Quintana Roo? En mucho, ya que no sólo se recibieron 146 mil 928 turistas de origen brasileño de enero noviembre de 2019, según datos de la Sedetur, sino porque también participa de un estudio similar.

El Centro de Investigación Científica de Yucatán (Cicy) realiza una investigación en Cancún muestreando las aguas residuales.

Cecilia Hernández Zepeda, investigadora de la Unidad de Ciencias del Agua, explicó que hasta el momento las muestras han correspondido con el comportamiento epidemiológico.

“Se hacen cálculos para determinar cuál es la carga viral por persona y se compara con los datos de salud pública y así hacer varias inferencias sobre lo que pasa con la infección en una comunidad”, dijo.

Esto puede ayudar a las autoridades a identificar concentraciones altas del virus y tomar mejores decisiones para controlar los contagios.

¡El virus pudo haber circulado mucho antes de 2020 en el Caribe mexicano!

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