Muchos se han preguntado por qué existen algunas personas que al estar expuestas a algunas enfermedades como la gripe, el catarro -incluyendo el coronavirus- no las desarrollan.

Algunos infectólogos explican que el virus al principio funciona como el VIH: una parte influye en la carga viral de caso índice; otra parte, en qué tan asintomática es esa persona -alguien como tos transmitiría más que alguien sin tos- y otra parte en el tiempo y las características de la exposición, ya que afirman que no es lo mismo dormir en una misma habitación que almorzar a un par de mesas de distancia.

Aunque los médicos creen que también se deba a otro factor importante -que todavía no ha sido explorado en su totalidad- en un principio se especuló que en los pacientes hipertensos o en los que tomaban fármacos aumentaba el número de receptores de la enzima convertidora en angiotensina 2 (ACE-2) -que son los que usa el virus para entrar a las células- podría incrementar el riesgo de infectarse, aunque por ahora no se tiene una respuesta exacta, todo es teórico.

Gustavo Lopardo, miembro del comité asesor para el COVID-19 de Argentina, explica que “no siempre que alguien está con gripe o con sarampión contagia. Depende de factores ambientales, de características de la persona infectada, de la que va a recibir el virus. Sabemos que tiene que ver con el momento en que toman contacto, previo al inicio de los síntomas es cuando se excreta la mayor cantidad de virus. También si hay mucho viento o estoy en un ambiente muy seco es menos probable que contagie que si estoy cerca y en un lugar cerrado. Después hay factores que dependen del receptor, sabemos algunas cosas y otras no”.

Los niños

Se cree que los niños se enferman menos, sus defensas permiten que se enfermen mucho menos que los adultos.

Aunque no está claro, lo ideal sería realizar un análisis comparativo entre niños y adultos de seroprevalencia (presencia de anticuerpos contra el SARS-CoV-2).

Individuos y ambiente

Se sabe que algunos de los individuos afectados expulsan más virus en las 48 horas previas al inicio de los síntomas y durante cinco a siete días de semana inicial. El infectólogo Pablo Bonvehí -también miembro del comité asesor- explica que en los niños, la población de receptor de la enzima de angiotensina 2 es menor, y es por eso que unos médicos afirman que se infectan menos, otros dicen que se infectan igual, pero tienen menos síntomas “entones ahí hay un área de incertidumbre”.

El especialista coincide en que el ambiente tiene mucho que ver en la posibilidad de transmisión y contagio, por lo que si el lugar es cerrado, tiene poca ventilación y muchas personas, la transmisión se facilita.

El tiempo

El doctor Eduardo López –también miembro del comité asesor-  agregó otro factor influyente facilitador del virus: el tiempo.

El tiempo que pasa una persona eliminando el virus en lugares cerrados y con mucha cercanía, es posible que los individuos que no se enferman reciban menor carga viral que les permite generar anticuerpos, sería el caso de los asintomáticos.

También explica que cuando un individuo infectado recibe alta carga viral y permanece durante más de 15 minutos en un lugar cerrado con un mayor número de personas, la posibilidad de contagiarse aumenta de forma notable.

¿Tú qué tan fácil te enfermas?