Fue el 20 de mayo cuando los hechos ocurrieron. José Pulido Zavala iba a ser padre de una niña, él junto con su esposa asistieron al hospital de Cozumel Costamed, el bebé venía ya en camino y para no perder tiempo, llegaron al primer síntoma, sin embargo una espera negligente de una hora y media traería la desgracia a la familia.

Por si fuera poco, personal del hospital se negaba a aceptar la culpa de la evidente muerte de la niña, incluso negaron la salida de Pulido Zavala, mismo que algeba no iba a pagar debido a la circunstancia de los hechos. Hoy, el padre de familia pide abiertamente a Ricardo Segovia, director de Costamed, no obstruir el paso de la justicia que pretende marcar en los responsables.