La comercialización y consumo de tortuga continúa siendo una práctica vigente y común en Quintana Roo, activistas denuncian que tanto en Mahahual como Holbox las tortugas marinas corren peligro.

Especie en peligro de extinción

A pesar de que las tortugas marinas son una especie protegida por las normas mexicanas, y que además, están en peligro de extinción, según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, el consumo de tortuga es una práctica común entre las poblaciones del Caribe mexicano.

Lamentablemente, la carne de tortuga forma parte de la dieta de algunos habitantes de la entidad.

Denuncias contra la venta y consumo de tortuga

Gisela Maldonado, experta en tortugas y vicepresidenta del grupo Grupo Tortuguero del Caribe, indicó que en lugares como Holbox y Mahuahual utilizan a la tortuga marina como recurso.

“En Holbox se han identificado sujetos en plena calle comercializando carne de tortuga en hieleras, aunque no se ha podido documentar a fondo por cuestiones de seguridad”, explicó la experta.

Sin embargo, detalló que el aprovechamiento de la carne – considerado una práctica ilegal – no representa la mayor amenaza para las especies de tortuga que hay en la zona. La más grande amenaza es el desarrollo costero.

Añadió que aunque ha sido un trabajo difícil y de mucha constancia, se ha ido concientizando a la población de no consumir carne ni huevos de tortuga. Además, el desarrollo inmobiliario impacta las zonas de anidación y la calidad del agua de las costas, impidiendo que muchas veces las tortugas lleguen para desovar. 

La temporada alta de tortugas coincidía con la veda de langosta, razón por la que era extraída por la mayoría de los pescadores. 

Cabe destacar que en Quintana Roo todavía se pueden observar cuatro especies de tortugas marinas: la banca, caguama, carey y laúd.

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