Por la presunta acusación de irregularidades de la empresa MX Riusa II SA de CV, sobre la apropiación de la duna costera y la complicidad que existe entre la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y el Ayuntamiento de Benito Juárez para la construcción del Hotel Riviera Cancún, se sigue investigando la situación.

La empresa española MX Riusa es la encargada de la obra y para poder adquirir la Manifestación del Impacto Ambiental (MIA) se presentó una superficie menor a la real, además de un plan de 530 habitaciones sobre una superficie de 20,929.45 metros cuatros (m2) en el Boulevard Kukulkán, la cual no es apropiable para la Zona Federal Marítima Terrestre (Zofemat) de acuerdo con la Ley General de Bienes Nacionales.

Para la licencia de construcción, el director de Desarrollo Urbano de Benito Juárez, Heyden Cebada Ramirez, quien se presume es papá de uno de los empresarios, aprobó la licencia de construcción.

Hasta el momento, los españoles del grupo Riu con el propósito de alcanzar un área de dos hectáreas, y que también se encuentran dentro de la propuesta presentada, el hotel se adueñó de 1,275.23 m2 de duna costera, a lo que sin los metros cuadrados de duna costera, el predio sería de 17,874 m2, disminuyendo el número de cuartos por construir.

Cabe resaltar que el proyecto no cuenta con permisos federales ni con la aprobación del gobierno federal.

Ante lo sucedido, el titular de la Secretaría Municipal de Ecología y Desarrollo Urbano (SMEyDu), Armando Lara de Nigris, manifestó que la superficie de la MIA, sí coincide con la licencia otorgada para la construcción para la construcción del Hotel.

En cuestión de días, se solucionará el problema que existe entre Hotel Riviera Cancún cuya MIA está en litigio, y que está en espera de que la Fonatur y la 4T pongan alto en seco a este grupo de empresarios españoles.