Kantunilkín.- En medio de la pandemia, comunidades rurales deciden levantar su filtro sanitario pero nadie puede entrar en el poblado a menos que sea extremadamente urgente.

El subdelegado de San Roman, Juan Oy, informó que en consenso con los poco más de 100 habitantes del poblado decidieron levantar el filtro sanitario, pero nadie puede entrar o salir porque su economía depende directamente de la agricultura.

Dijo que si alguna persona requiere salir del poblado tiene que pedir permiso al subdelegado o al comisariado ejidal y, si es por enfermedad, tendrá que ser acompañado por alguna autoridad local para constatar que verdaderamente sea por ese caso.

Mientras los hombres se dedican a las labores agrícolas, las mujeres atienden la casa o acuden a moler su nixtamal en el único molino tradicional y artesanal a fin de retornar a sus cotidianas labores.

Hasta ahora, es la única comunidad rural que decide quitar su filtro sanitario a pesar de que los casos de contagios con el COVID-19 han estado aumentado esta semana en las diversas localidades del municipio.