Si tuviéramos que calificar el comportamiento de los mexicanos ante la COVID-19 ¿qué puntuación darías? ¿crees que México está actuando con disciplina? ¿se pudo actuar de mejor forma?

La actitud y la seriedad de los mexicanos durante la emergencia sanitaria demuestra la falta de empatía de la sociedad en general y la precariedad del sistema educativo con el que el país ha sido formado.

Lo que no se aprendió

Los más de 78 mil casos confirmados de COVID-19 y los más de 8 mil fallecimientos, de acuerdo con el biólogo mexicano y exrector de la UNAM, José Sarukhán, ponen al país ante un panorama nada agradable y no sólo en relación a la vida humana, sino económica, social y política.

A través del comportamiento de los mexicanos salen a relucir “las fallas estructurales sociales de los sistemas educativos”, es decir, no trabajan los conocimientos básicos, ni la disciplina cívica que favorezcan al buen comportamiento para el bien común.

La negación para llevar a cabo las medidas de sanidad como mantener la sana distancia, aseo e higiene son las que tienen al país enfrentando a la emergencia sanitaria que ha cobrado la vida de miles de personas y que a medida en que se vaya prolongando afectará a todos los sectores.

La pérdida de respeto a la biodiversidad

La frenética vida del hombre por lograr lo que quiere a cambio de dañar a la biodiversidad es lo que tiene al mundo paralizado.

Es cada vez más escaso que las personas tengan contacto y se preocupen por la naturaleza. Las acciones están terminando con su fuente de vida.

De acuerdo a Sarukhán, la demanda de alimentos, de energía, la renovación y la tecnología ha originado que gran parte de la población mundial pierda “el contacto con la naturaleza y el sentimiento de dependencia total hacia ella”.

La ajetreada vida de la ciudad y sus beneficios no deja ver lo mucho que se le ha dañado y aún así se le responsabiliza de los efectos de las acciones humanas.

Educación ambiental y consumo

El impacto de cada cosa que consumimos tiene un fuerte impacto ambiental. Para poder cultivar los alimentos que tienes en casa se talan hectáreas de bosques o selvas.

Muchas granjas tienen tratos aberrantes contra los animales que son criados para que podamos disfrutar de un pedazo de carne.

Otro ejemplo es la ropa y los alimentos que consumimos; solo para lo que ahorita llevas puesto se utilizaron miles de litros de agua, mientras que los alimentos procesados dañan severamente a la salud ocasionando problemas como obesidad, diabetes e hipertensión.

La humanidad se ha olvidado de cuidar y procurar lo más importante para la vida y “esa pérdida de contacto con la naturaleza es la que en gran medida a provocado estas grandes tragedias horribles como las epidemias”.

Más y más alimentos

La demanda de alimentos es una de las principales causas de las epidemias que la humanidad ha sufrido, Sarukhán afirma que es la agricultura la razón principal de la pérdida de los ecosistemas “el contacto con animales se incrementa enormemente” lo que se vuelve un peligro latente y provoca enfermedades.

El cambio climático es otro de los daños que las actividades humanas están causando, las grandes fábricas y desaparición de los bosque y selvas cada vez dañan más al planeta y a la humanidad “si no nos detenemos, los ecosistemas no van a llevar a cabo sus servicios de generación de oxígeno, de captura de CO2, de captura de agua para que podamos tener alimentos, ríos y manantiales permanentemente” enfatizó.

Las malas prácticas que las personas ejecutan para su beneficio están resultando un arma de doble filo. El cuidado de la naturaleza favorece a nuestro bienestar y la empatía con nuestros semejantes y entorno es fundamental para nuestra supervivencia.

Al cuidar a la naturaleza te cuidas a ti y a todos.