Nueva Zelanda acaba de dar por terminado el confinamiento. El gobierno de ese país anunció que después de la recuperación del último caso confirmado de coronavirus, su alerta por la pandemia pasará a nivel 1.

Las personas podrán moverse sin restricciones, hacer deporte, organizar reuniones son límite de asistentes y realizar viajes nacionales, pero se seguirán manteniendo las medidas higiénicas como el lavado de manos y el estornudo de etiqueta.

Las personas que quieran ingresar al país deberán cumplir un aislamiento de 14 días desde el momento en que lleguen al país y tendrán que someterse a exámenes de salud.

A través de Twitter, el gobierno agradeció a sus ciudadanos por quedarse en casa, apoyar a los que lucharon contra el coronavirus y por evitar riesgos.

Cabe señalar que el trabajo de la primera ministra, Jacinda Ardern, fue fundamental para poder controlar la cantidad de contagios y erradicar la pandemia de la forma en la que el país lo hizo, pues sólo ha llegado a registrar 1,154 casos confirmados y 22 fallecimientos.

El 28 de febrero se confirmó el primer caso, las siguientes dos semanas sólo se presentaron seis casos más, por lo que la primera ministra ordenó que todas las personas que ingresaran al país, sin importando que fuesen nacionales o extranjeros, debían cumplir con una cuarentena de 14 días y vetó a los cruceros.

El 19 de marzo ordenó el cierre total de fronteras y días después el cierre de todos los espacios donde se reunieran más de 100 personas y pidió a la población vulnerable quedarse en casa.

Para el 23 de marzo y ya con más de 100 casos, aplicó el nivel 3 y ordenó la activación del nivel 4 o “eliminación”, es decir, cuarentena obligatoria para todo el país por cuatro semanas.

La primera ministra siempre se mantuvo en contacto con la población durante la pandemia; realizaba videos en vivo en Facebook, donde alentaba a la población.

¡Enhorabuena por Nueva Zelanda!

 

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