José María Morelos.- La falta de medicamento como el antiviperino en comunidades mayas de Quintana Roo que cuentan con clínicas, es un problema latente para los campesinos, pues al ser mordidos por el reptil se juegan entre la vida y la muerte mientras acuden a la cabecera municipal, señaló el comisariado ejidal de Plan de la Noria, José Antonio Pacheco Novelo.

Pacheco Novelo, señaló que las clínicas en las comunidades han quedado rezagadas de medicamentos, incluso nunca han sido dotadas de antídotos que deberían permanecer, pues la gente del campo es la más expuesta a la mordedura de estos animales.

“Nuestra clínica rural tiene medicamento, pero… ese antídoto no contamos con ello, hay médico, hay enfermero, pero no contamos con eso” haciendo referencia al antiviperino.

En lo que va del año ya han sido mordidas dos personas de comunidades rurales de la zona que han tenido que llegar hasta la cabecera para que se les aplique el medicamento y puedan salvarse.