Desde intervenciones estéticas hasta partos, 48 clínicas ilegales habían estado operando en Quintana Roo, mismas que fueron cerradas por la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).

No se descarta que la mayoría de los procedimientos fueron llevados a cabo por médicos generales, e incluso algunos especializados, la irregularidad radica más en el espacio que se habilita para dichas maniobras, las cuales no cumplen con lo establecido en materia de higiene.

Del total de suspensiones, 14 serán reabiertas debido al cumplimiento de su Licencia de Funcionamiento y documentos que avala la COFEPRIS, mas no sin antes subsanar las observaciones correspondientes.