La Península de Yucatán es tierra de tesoros naturales, uno de ellos es la Chaya, una planta conocida por sus propiedades medicinales y delicioso sabor.

El nombre científico de la chaya es nidoscolus chayamansa y se trata de un arbusto de dos a tres metros de altura.

De acuerdo a la cultura maya, es una planta que integra grandes beneficios para el cuerpo humano, por lo que es considerado un fruto sagrado.

Además, se le debe pedir permiso para cortar y poder utilizar sus hojas, de lo contrario, quien se atreva a tocarla saldrá espinado.

¡Chaya hasta en la sopa!

chaya-tesoro-verde-yucatan

Te puede interesar: EL GRAN VALOR DEL CACAO EN LA CULTURA MAYA

Para preparar tamales o sopas, los pobladores de los pueblos mayas acostumbraban a consumir la chaya en una mezcla con maíz y semillas de calabaza.

Sin emnargo, la realidad es que se emplea en gran variedad de platillos, como las empanadas, las aguas frescas, con huevo y por supuesto, el helado de limón con chaya.

Por sus propiedades medicinales es utilizada para mejorar la digestión, la presión arterial y para recuperar energía entre los consumidores.

Es tan rica (en muchos sentidos) que de acuerdo al CONACYT, la chaya tiene mayores propiedades que la espinaca, amaranto, col y lechuga.

Nutrición garantizada

chaya-tesoro-verde-yucatan

Sus principales nutrientes son el hierro, proteínas, fibra, calcio, potasio, vitaminas A y C y también es rica en antioxidantes, como los carotenoides.

Estos, en conjunto, otorgan grandes beneficios a la salud, como el control de la diabetes, anemia, colesterol, triglicéridos e incluso el envejecimiento.

Entre los minerales que aporta al organismo están el magnesio, cobre, sodio y zinc, todos ellos esenciales para las funciones cerebrales.

Aunque los investigadores también han encontrado en ella ácido cianhídrico, un precursor del cianuro. Esto significa que la planta cruda es tóxica y esto sucede por un mecanismo de protección ante el ecosistema que libera el ácido cuando se rompe el tallo.

Para contrarrestar los efectos basta con cocerla en agua, con esto el calor la hace tan inocua como cualquier otro quelite.

¿Has comido chaya?

Te puede interesar: 3 LUGARES DE LA PENÍNSULA QUE TE CONECTARÁN CON LA CULTURA MAYA