El escenario fue en las costas de Yucatán, donde tres jóvenes turistas a través de la motivación de un “reto” ingresaron aguas adentro, ignorando las malas condiciones de la marea, donde las olas alcanzaban una altura de hasta 2 metros.

Poco a poco la situación empeoró, hasta el arribo de corporaciones de seguridad, que con ayuda de una lancha turística fueron rescatados y puestos a disposición de autoridades. De igual forma fueron trasladados al IMSS para valoración médica.