Décadas atrás sirvió para que la comunidad se resguardara de fenómenos meteorológicos, por eso lleva el nombre de “cenote de la vida” hoy es uno de los principales atractivos turísticas en la localidad de Tres Reyes donde se puede practicar rapel, caminar en el puente colgante o aventarse de la tirolesa.

Así lo informo Demetrio Poot Tep, supervisor de los guías turísticos quien recordó que hace décadas atrás, cuando se presentaba algún huracán, las pocas viviendas que habían se inundaban además de que se caían porque no soportaban los fuertes vientos.

“Mis abuelos comentaban que, en medio de la tormenta, la gente se iba en el cenote para resguardarse ahí no se siente el fuerte aire y solo una pequeña parte del cenote se inundaba y era suficiente para quedarse por varios días hasta que se calme la tormenta”, relato.

Paso el tiempo y ya tenemos casas construidas con materiales pétreos y el cenote pasó a ser un atractivo turístico en donde la gente puede estar en contacto directo con la naturaleza para practicar rapel, caminar en el puente colgante o aventarse de la tirolesa.

“Son tres actividades que se pueden realizar en ese cenote pero en otra zona existen lagunas donde se puede remar con kayac o canoas mayas, cada día llegan hasta 5 grupos de turistas pero, esperamos que en semana santa, repunte la actividad turística”, relato.

Autor: Vicente Uicab Tuz