Cada año son deforestadas 155 mil hectáreas, de las cuales 60 mil son consecuencia de la tala ilegal. 

La Cámara de Diputados aprobó aplicar penas de dos hasta 14 años de prisión, a quien desmonte o destruya la vegetación natural, corte, arranque, derribe o tale árboles de manera clandestina o cambie el uso de suelo forestal en un área natural protegida.

Será lo equivalente de mil a 6 mil días multa ,siempre que estas actividades no se realicen en zonas urbanas.

Los estados más afectados son Yucatán, Chiapas, Quintana Roo y Campeche, entidades donde se prevé construir el polémico Tren Maya.