Kantunilkin.- A pesar de contar con suficiente producción, no hay mercados para comercializar el carbón, afectando la economía de más de 500 productores de la zona sur del municipio de Lázaro Cárdenas quienes quedan víctimas de “coyotes” o intermediarios para mal vender su trabajo.

La labor es ardua, desde la selección de madera que se entierra durante una semana para que poco a poco se convierta en carbón, embolsar y cargar hasta las comunidades para que puedan ser comercializadas ya que tampoco cuentan con un centro de acopio para almacenar el carbón, en espera de que lleguen empresarios de Cancún o Playa del Carmen para venderlos a precios justos.

En este sentido, Honorio Cen Tuz, veterano productor de carbón de la comunidad de la Esperanza, señaló que cuando alguna persona traslada este producto, por cuenta propia, es hostigado por autoridades ambientales y hasta por la policía federal.

“Nos confiscan el cargamento y el vehículo por no contar con el permiso de traslado y venta, además de argumentar que estamos devastando la selva para el proceso del carbón, algo que es totalmente falso porque la madera que usamos ya está seca”.

Cen Tuz señaló que ante esto los campesinos no tienen más opción que almacenar el carbón en sus terrenos o en las puertas de sus domicilios en espera de que surja algún comprador. “Generalmente un bulto de carbón cuesta hasta 300 pesos pero, por la necesidad, se ha vendido hasta en 120 pesos, los intermediarios vienen en la comunidad y se aprovechan del precio, pero no nos queda de otra más que venderlo a como ellos lo piden”, lamentó.