José María Morelos.- Desde el 1 de Julio hasta la fecha, el camposanto municipal ha recibido 23 personas fallecidas y dada la saturación que ha presentado desde meses atrás, cada vez es más difícil buscar un espacio.

El encargado de este espacio, Ebiud Herrera de la Cruz, dijo que ahora los pequeños espacios como los pasillos entre cada bóveda están siendo utilizados para que los nuevos difuntos puedan ocupar un espacio.

Dada la circunstancia, menciona que habían optado por establecer segundos pisos, sin embargo, en dos ocasiones tuvieron algún descontento con familiares y mejor se descartó esta solución. En cuanto a fallecidos por la enfermedad del coronavirus, esta opción no ha sido la solución, pues al ponerlos en segundo piso de la bóveda, si no está bien hecha podrían filtrarse líquidos o gases que podrían poner en peligro a demás personas.

Mientras tanto, si más personas continúan falleciendo por distintas circunstancias, ya sea por coronavirus o por otra enfermedad, el camposanto seguirá saturándose al grado de no tener algún espacio para caminar.