Como respuesta al endurecimiento de las políticas migratorias del Gobierno de México, el Gobierno de Belice ha limitado la zona territorial a la que pueden ingresar los visitantes mexicanos, siendo ahora no más de 25 kilómetros desde el puente fronterizo entre ambas naciones.

Recientemente, México restringió el acceso de los beliceños al territorio mexicano, pues eliminó los permisos provisionales. Ahora se permite ingresar solamente a los beliceños que cuenten con pasaporte o con tarjeta regional.

Ante esta medida, el departamento de Inmigración de Belice limitó el ingreso de los mexicanos hasta la ciudad de Corozal; los mexicanos que requieran un permiso especial podrán tenerlo pero no se podrá viajar más allá de la capital del país. Quienes infrinjan las medidas pegarán una cuota de 100 dólares beliceños.