Gracias a la disminución de turistas y locales, los balnearios del sur de Quintana Roo presentan su menor nivel de contaminación de los últimos 30 años.

El titular de la Comisión Federal Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) en Quintana Roo, Miguel Pino Murillo explicó que en la revisión de julio del nivel de bacterias fecales en el agua de los balnearios de Othón P. Blanco y Bacalar, se detectó 12 enterococos por cada 100 mililitros de agua, es decir, una cifra nueve veces menor a lo habitual.

“En Othón P. Blanco, antes de la pandemia la mayoría se encontraban en el límite, con 180 a 190 en promedio. Esto es una buena noticia para el ecosistema de la región”, puntualizó Pino Murillo.

De acuerdo con estimaciones de la Cofepris, antes de que se impusieran las restricciones en estos lugares, los balnearios de Bacalar recibían en promedio 12,800 visitantes al mes. Los de Xulhá y Laguna Milagros, 3,800, respectivamente cada uno. 

Cabe mencionar que la Organización Mundial de la Salud considera a un balneario foco de contaminación cuando supera los 200 enterococos por cada 100 mililitros.