Para los visitantes locales y extranjeros, las bellezas naturales del estado de Quintana Roo siempre son reconfortantes para los sentidos, sin embargo, en ocasiones para conocerlas se tiene que pagar un “cover”, además del consumo o algún otro servicio.

Bacalar, por ejemplo es la laguna de los siete colores, un principal atractivo, a la que se tiene que pagar la entrada, ya sea por los hoteles, hostales o posadas, o bien, porque un particular posee el predio.

Los costos varían, van desde los 25 hasta los 100 pesos, además que se prohíbe el acceso de bebidas o alimentos, y se debe consumir en los puntos de venta, o en caso de los “rápidos”, una de sus atracciones, el visitante debe pagar un cover de 100 pesos.

Pero no todos pagan por consumir, hay quienes prefieren ingresar por los tres accesos públicos con los que se cuentan en el municipio.