¿Te imaginas mudarte a un nuevo país para hacer una nueva vida a lado de tu pareja y trabajar en un crucero para después no poder descender durante más de dos meses? Así fue lo que vivió Caio Saldanha y su novia Jessica Furlan.

Originarios de Sao Paulo, Caio Saldanha y Jessica Furlan, de 31 y 29 años de edad respectivamente, llegaron a Estados Unidos a inicios de marzo con el propósito de empezar una nueva vida trabajando a bordo de un lujoso crucero, pero su pesadilla empezaría 24 horas después de haber abordado el Celebrity Infinity de la empresa Royal Caribbean.

Un día despues de abordar, los Centros para Control de Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en ingles) emitieron una orden para que todos los cruceros cancelaran sus salidas, por lo que el Royal Caribbean canceló todas sus operaciones ese mismo día.

Te preguntarás qué tiene de malo quedarse varados en el mar, a bordo de un crucero con tu pareja y además trabajando… la realidad es que muchos pasajeros desean desesperadamente poder regresar a casa… sin embargo, no pueden.

Aunque algunos pasajeros del crucero han sido repatriados gradualmente en marzo y en abril, decenas de miles de tripulantes no han corrido con la misma suerte, ya que la CDC extendió la orden de no zarpar y además cerraron los puertos a los cruceros en diferentes países.

La Guardia Costera de Estados Unidos cree que por lo menos hay 52 mil 200 tripulantes a bordo de 85 cruceros en aguas americanas, y 100 mil personas en la misma situación alrededor del mundo, según el diario Miami Herald.

La empresa Royal Caribbean había hecho arreglos para que los tripulantes británicos fueran enviados de vuelta a Reino Unido desde Miami, pero debido a la gran cantidad de empleados que tienen, representa un problema logístico importante para las empresas de cruceros, y la capacidad de cumplimiento ha sido cuestionada por sus propios tripulantes.

El encierro y la angustia de no saber cuándo podrán volver a casa, pasajeros y tripulantes han manifestado por medio de pancartas su descontento, ya que en días anteriores las muertes provocadas por la ansiedad han aumentado.

El mes pasado, un miembro de la tripulación del barco Jewel of the Seas de Royal Caribbean cayó por la borda, y también la empresa Princess Cruises informó que un miembro de la tripulación había muerto tras también haber saltado de la borda.

Incluso para frenar la ansiedad y descontento, miembros de la tripulación han tenido que pagar para ser repatriardos vía aérea.

Aunque la compañía Royal Caribbean ha argumentado que ha repatriado con éxito a más de 16 mil miembros de la tripulación.

Mientras que el resto espera la repatriación, algunos se han quedado sin salario, y otros reciben un pago de buena voluntad que asciende a 13 dólares el día.

“Después del 25 de abril, dejamos de recibir el salario completo”.

“Estamos consumiendo alimentos y bebidas en el barco. Así que creemos que, tal vez, la compañía está recuperando su dinero. Quizás incluso está obteniendo ganancias”. Explica Saldanha.

Además, durante 21 los mantuvieron en cuarentena en el barco Celebrity Infinity, confinados en una pequeña cabina contra su voluntad, por lo que solicita que el gobierno brasileño realice arreglos para llevarlos a casa.

“Estamos aquí en contra de nuestra voluntad. Mi prometida y yo somos rehenes. Necesitamos que nos rescaten”.

 

¿Aún sigues pensando que es buena idea estar en un crucero en medio de la pandemia?