En las verificaciones semanales que se realizan a gasolineras, la Profeco detectó nuevamente la presencia de una especie de insecto alargado que va conectado artificialmente al centro de la bomba de gasolina en Gómez, Palacio, Durango.

La función principal del “gusano” o “diablito” es despachar litros incompletos a los consumidores, afectando gravemente a la economía de muchos mexicanos.

Ricardo Sheffield, procurador federal del consumidor, informó en la conferencia matutina semanal del presidente: “este rastrillo tiene forma como de insecto y conecta artificialmente muchos puntos del control de la bomba”.

Los manipuladores tecnológicos se detectaron en dos bombas, en donde los consumidores recibían entre 16 y 17 por ciento menos gasolina por cada litro comprado. “Esto no una trampa, es robar”, indicó el procurador.

Además 30 mangueras y bombas fueron inmovilizadas de las cuatro mil 318 verificadas, todo esto gracias a que entre el 16 y 22 de este mes, recibieron 338 denuncias ciudadanas.